Diseño y Producción de Medios Educativos

 

Estimados amigos, esta es la dirección para acceder a la producción final del curso: Producción de Medios Educativos II

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BUCARAMANGA

PRODUCCIÓN DE RECURSOS Y MEDIOS EDUCATIVOS

Maestría en Tecnología Educativa y Medios Innovadores para la Educación

Unidad 4

Medios Sonoros

Aspectos generales de diseño del podcast del proyecto

Guión Técnico-Literario

Presentado Por:

Tania Judith Escudero Díaz

Profesor Tutor:

Miguel Hernández

Universidad Autónoma de Bucaramanga

Lorica Córdoba Colombia

Noviembre  del 2010

 

Actividad 2. Creación de un contenido auditivo: podcast del proyecto.

3. Definición de los aspectos generales de diseño del podcast del proyecto.

  1. Audiencia:

Edad:

Adolescentes y jóvenes de 12 a 25 años.

Motivaciones:

-          Estimular el desarrollo de la competencia auditiva y de la expresión oral a través del uso de herramientas como audacity.

-          Promover el ejercicio de la lectura y la escritura a través de temas llamativos y que tengan íntima relación con la realidad que se vive como lo son: la búsqueda de l a paz, la promoción de valores, la realización de actividades que conlleven a buscar un beneficio  común, entre otros.

-          Expresar oralmente a través de podcasts el gusto por la literatura, el trabajo en equipo y el logro de los objetivos propuestos.

Lengua:

Castellano.

 

Competencias:

Interpretativa, Argumentativa, propositiva, literaria, pragmática, sociolingüística.

  1. Formato del programa:

Audio libró (Lectura de texto narrativo: Las medias de los flamencos de Horacio Quiroga)

  1. Contexto de utilización:

Apoyo en actividades presenciales.

Realización del Guión Técnico-Literario.

BLOQUE TEXTO DURACIÓN AUDIO
 Presentación SilencioMúsica de entrada 3 segundos8 segundos  Efecto sonoro de SilencioMúsica en primer plano
Locutor: Hola amigos, Bienvenidos a su programa favorito Cuéntame un Cuento, un espacio para el disfrute, la reflexión, el gusto por lo literario, pero sobre todo un espacio para construir caminos de paz.Les habla su amiga de siempre Tania Escudero Díaz y para hoy les traigo un cuento cuyos personajes albergan tanto positivos como negativos sentimientos, algunos no debemos dejar albergar en nuestro corazón si queremos proyectarnos hacia la búsqueda de la paz  32 segundos  Música en segundo plano
Música: 3 seg. Música en primer plano
Desarrollo Nuestro cuento de hoy se titula Las medias de los flamencos, del famoso escritor Horacio Quiroga. Hablemos un poco de él. 8 seg. Música en segundo plano
Silencio 4 seg. Silencio
  Horacio Quiroga nació en Salto, Uruguay, el 31 de diciembre de 1879, y murió en Buenos Aires el 19 de febrero de 1937.  Su vida estuvo presidida por la tragedia y transcurrió en gran parte en la capital argentina y en las selvas del Paraná en Misiones, situación que tiene gran peso en el contenido de sus obras literarias y su obsesión por la muerte violenta.     Aunque su primer libro fue una selección de poemas, Quiroga es, sobre todo, un narrador: En 1904 aparece El crimen del otro y en 1908 aparece su primera novela, Historia de un amor turbio;, dos años después, la segunda Pasado amor. Sus cuentos, que fueron apareciendo en diarios y revistas, empezaron a reunirse en libros: Cuentos de Amor, de Locura y de Muerte (1917), cuentos escritos entre 1910 y 1916 en Misiones; El Salvaje en 1920, Cuentos de la Selva en 1921, Anaconda en 1923, Los Desterrados en 1926, El Desierto en 1924 y Más Allá en 1934 —su último libro. 1 min. Y 16 seg. Música en segundo plano.
Música 3 seg. Música en primer plano
Y Atención amigos porque después de conocer un poco sobre Horacio Quiroga llegó el momento de entrar en su fascinante mundo. Escuchemos nuestro cuento de hoy. 10 seg. Música en segundo plano
Música 3 seg. Música en primer plano.
Desarrollo Las medias de los flamencos.Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y a los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y a los peces. Los peces, como no caminan, no pudieron bailar; pero siendo el baile a la orilla del río, los peces estaban asomados a la arena, y aplaudían con la cola.
         Los yacarés, para adornarse bien, se habían puesto en el pescuezo un collar de plátanos, y fumaban cigarros paraguayos. Los sapos se habían pegado escamas de peces en todo el cuerpo, y caminaban meneándose, como si nadaran. Y cada vez que pasaban muy serios por la orilla del río, los peces les gritaban haciéndoles burla.
         Las ranas se habían perfumado todo el cuerpo, y caminaban en dos pies. Además, cada una llevaba colgada, como un farolito, una luciérnaga que se balanceaba.
         Pero las que estaban hermosísimas eran las víboras. Todas, sin excepción, estaban vestidas con traje de bailarina, del mismo color de cada víbora. Las víboras coloradas llevaban una pollerita de tul colorado; las verdes, una de tul verde; las amarillas, otra de tul amarillo; y las yararás, una pollerita de tul gris pintada con rayas de polvo de ladrillo y ceniza, porque así es el color de las yararás.
         Y las más espléndidas de todas eran las víboras de coral que estaban vestidas con larguísimas gasas rojas, blancas y negras, y bailaban como serpentinas. Cuando las víboras danzaban y daban vueltas apoyadas en la punta de la cola, todos los invitados aplaudían como locos.
         Sólo los flamencos, que entonces tenían las patas blancas, y tienen ahora como antes la nariz muy gruesa y torcida, sólo los flamencos estaban tristes, porque como tienen muy poca inteligencia, no habían sabido cómo adornarse. Envidiaban el traje de todos, y sobre todo el de las víboras de coral. Cada vez que una víbora pasaba por delante de ellos, coqueteando y haciendo ondular las gasas de serpentinas, los flamencos se morían de envidia.
         Un flamenco dijo entonces:
         —Yo sé lo que vamos a hacer. Vamos a ponernos medias coloradas, blancas y negras, y las víboras de coral se van a enamorar de nosotros.
         Y levantando todos juntos el vuelo, cruzaron el río y fueron a golpear en un almacén del pueblo.

Musica
        

 —¡Tan-tan! —pegaron con las patas.
         —¿Quién es? —respondió el almacenero.
         —Somos los flamencos. ¿Tiene medias coloradas, blancas y negras?
         —No, no hay —contestó el almacenero—. ¿Están locos? En ninguna parte van a encontrar medias así. Los flamencos fueron entonces a otro almacén.
         —¡Tan-tan! ¿Tienes medias coloradas, blancas y negras?
         El almacenero contestó:
         —¿Cómo dice? ¿Coloradas, blancas y negras? No hay medias así en ninguna parte. Ustedes están locos. ¿quiénes son?
         —Somos los flamencos— respondieron ellos .
         Y el hombre dijo:
         —Entonces son con seguridad flamencos locos.
         Fueron a otro almacén.
         —¡Tan-tan! ¿Tiene medias coloradas, blancas y negras?
         El almacenero gritó:
         — ¿De qué color? ¿Coloradas, blancas y negras ? Solamente a pájaros narigudos como ustedes se les ocurre pedir medias así. ¡Váyanse en seguida!
         Y el hombre los echó con la escoba.
         Los flamencos recorrieron así todos los almacenes, y de todas partes los echaban por locos.
         Entonces un tatú, que había ido a tomar agua al río se quiso burlar de los flamencos y les dijo, haciéndoles un gran saludo:
         —¡Buenas noches, señores flamencos! Yo sé lo que ustedes buscan . No van a encontrar medias así en ningún almacén . Tal vez haya en Buenos Aires, pero tendrán que pedirlas por encomienda postal. Mi cuñada, la lechuza, tiene medias así. Pídanselas, y ella les va a dar las medias coloradas, blancas y negras.
         Los flamencos le dieron las gracias, y se fueron volando a la cueva de la lechuza. Y le dijeron :
         —¡Buenas noches, lechuza! Venimos a pedirte las medias coloradas, blancas y negras. Hoy es el gran baile de las víboras, y si nos ponemos esas medias, las víboras de coral se van a enamorar de nosotros.
         — ¡Con mucho gusto! —Respondió la lechuza—. Esperen un segundo, y vuelvo en seguida.
         Y echando a volar, dejó solos a los flamencos; y al rato volvió con las medias. Pero no eran medias, sino cueros de víboras de coral, lindísimos cueros. recién sacados a las víboras que la lechuza había cazado.
         —Aquí están las medias —les dijo la lechuza—. No se preocupen de nada, sino de una sola cosa: bailen toda la noche, bailen sin parar un momento, bailen de costado, de cabeza, como ustedes quieran; pero no paren un momento, porque en vez de bailar van entonces a llorar.
         Pero los flamencos, como son tan tontos, no comprendían bien qué gran peligro había para ellos en eso, y locos de alegría se pusieron los cueros de las víboras como medias, metiendo las patas dentro de los cueros, que eran como tubos. Y muy contentos se fueron volando al baile.
         

Música

Cuando vieron a tos flamencos con sus hermosísimas medias, todos les tuvieron envidia. Las víboras querían bailar con ellos únicamente, y como los flamencos no dejaban un Instante de mover las patas, las víboras no podían ver bien de qué estaban hechas aquellas preciosas medias.
         Pero poco a poco, sin embargo, las víboras comenzaron a desconfiar. Cuando los flamencos pasaban bailando al lado de ellas, se agachaban hasta el suelo para ver bien.
         Las víboras de coral, sobre todo, estaban muy inquietas. No apartaban la vista de las medias, y se agachaban también tratando de tocar con la lengua las patas de los flamencos, porque la lengua de la víbora es como la mano de las personas. Pero los flamencos bailaban y bailaban sin cesar, aunque estaban cansadísimos y ya no podían más.
         Las víboras de coral, que conocieron esto, pidieron en seguida a las ranas sus farolitos, que eran bichitos de luz, y esperaron todas juntas a que los flamencos se cayeran de cansados.
         Efectivamente, un minuto después, un flamenco, que ya no podía más, tropezó con un yacaré, se tambaleó y cayó de costado. En seguida las víboras de coral corrieron con sus farolitos y alumbraron bien las patas de! flamenco. Y vieron qué eran aquellas medias, y lanzaron un silbido que se oyó desde la otra orilla del Paraná.

Música
         —¡No son medias!— gritaron las víboras—. ¡ Sabemos lo que es! ¡Nos han engañado! ¡Los flamencos han matado a nuestras hermanas y se han puesto sus cueros como medias! ¡Las medias que tienen son de víboras de coral!
         Al oír esto, los flamencos, llenos de miedo porque estaban descubiertos, quisieron volar; pero estaban tan cansados que no pudieron levantar una sola pata. Entonces las víboras de coral se lanzaron sobre ellos, y enroscándose en sus patas les deshicieron a mordiscones las medias. Les arrancaron las medias a pedazos, enfurecidas y les mordían también las patas, para que murieran.
         Los flamencos, locos de dolor, saltaban de un lado para otro sin que las víboras de coral se desenroscaran de sus patas, Hasta que al fin, viendo que ya no quedaba un solo pedazo de medias, las víboras los dejaron libres, cansadas y arreglándose las gasas de sus trajes de baile.
         Además, las víboras de coral estaban seguras de que los flamencos iban a morir, porque la mitad, por lo menos, de las víboras de coral que los habían mordido eran venenosas.
         Pero los flamencos no murieron. Corrieron a echarse al agua, sintiendo un grandísimo dolor y sus patas, que eran blancas, estaban entonces coloradas por el veneno de las víboras. Pasaron días y días, y siempre sentían terrible ardor en las patas, y las tenían siempre de color de sangre, porque estaban envenenadas.

Música
       

  Hace de esto muchísimo tiempo. Y ahora todavía están los flamencos casi todo el día con sus patas coloradas metidas en el agua, tratando de calmar el ardor que sienten en ellas. A veces se apartan de la orilla, y dan unos pasos por tierra, para ver cómo se hallan. Pero los dolores del veneno vuelven en seguida, y corren a meterse en el agua. A veces el ardor que sienten es tan grande, que encogen una pata y quedan así horas enteras, porque no pueden estirarla.
         Esta es la historia de los flamencos, que antes tenían las patas blancas y ahora las tienen coloradas. Todos los peces saben por qué es, y se burlan de ellos. Pero los flamencos, mientras se curan en el agua, no pierden ocasión de vengarse, comiéndose a cuanto pececito se acerca demasiado a burlarse de ellos.

Música

 2 min. 28 seg.

4 seg.

21 seg.

2 min. 30 seg.

2 seg.

1 min. 19 seg.

3 seg.

1 min. 23 seg.

5 seg.

49 seg.

5 seg.

 

Música en segundo plano.

Música en primer plano

Música en segundo plano

Música en segundo plano

Música en primer plano

Música en segundo plano

Música en primer plano

Música en segundo plano

Música en primer plano.

Música en segundo plano

Música en primer plano

Desarrollo: Recapitulación Locutor: Y bien amigos hasta aquí nuestra historia de hoy. ¿Qué les pareció? ¿Cuáles son las acciones que se reflejan en los personajes que no debemos practicar? ¿Será cierto entonces que la violencia desde el corazón genera más violencia hacia la acción? Como pueden darse cuenta aquí termina otra historia más para reflexionar y analizar. 22 seg. Música en segundo plano
 Música  

6 seg.

Música de despedida en primer plano.
Despedida y Cierre Hasta pronto amigos. Les deseo que el mensaje que les deja esta historia propicie a la construcción de nuevos diálogos de paz. Que t corazón no albergue la envidia, la violencia, ni los malos deseos, que tu corazón sea fuente de amor y tenga sed de beneficio hacia los otros para así construir un mundo de paz.Nos vemos en una próxima emisión. 20 seg. Música en segundo plano
Música 10 seg Música en primer plano

 

Referencia

Gallego Arrufat, M. J., Martínez M.C, 2003. Explotación didáctica de los medios sonoros. En Cabero, J. Martínez, F. Salinas, J. (coord.): Medios y Herramientas de comunicación para la educación universitaria. Edutec. Panamá.

Solano, M. I., Sánchez, M. M. (2010): Aprendiendo en cualquier lugar: el podcast   

 educativo. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, Nº 36 pp.125-139      Recuperado el    día 23 de octubre de 2010 de http://www.sav.us.es/pixelbit/actual/10.pdf

Texto Base. Salinas, J., Pérez, A. Los Medios Sonoros

Diviértete escuchando el siguiente podcast, una magistral creación del famoso escritor uruguayo Horacio Quiroga

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